La empresa Akros Energy GmbH, filial del grupo tecnológico H2APEX, puso en marcha oficialmente una planta piloto a escala industrial. Está ubicada en Laage, cerca de Rostock, Alemania. La instalación convierte el hidrógeno gaseoso en una solución líquida de sal a base de bicarbonato de potasio. Se trata del mismo compuesto que se utiliza como polvo de hornear. Según los datos proporcionados, el proceso presenta una alta eficiencia y tiene un coste de producción de 3,90 dólares por kilogramo de hidrógeno almacenado.
Para comprender mejor esta tecnología, es útil explicar el principio del almacenamiento químico de hidrógeno mediante la formación de bicarbonato de potasio. En primer lugar, el hidrógeno reacciona con dióxido de carbono y hidróxido de potasio para producir bicarbonato de potasio y agua, una reacción que se puede realizar a temperaturas y presiones moderadas. Posteriormente, el bicarbonato de potasio puede descomponerse térmicamente, liberando hidrógeno puro y regenerando el carbonato de potasio que vuelve a entrar en el ciclo. Este proceso permite almacenar hidrógeno en forma líquida sin necesidad de recipientes a alta presión y facilita su transporte y manipulación usando equipos convencionales de manejo de líquidos. El ciclo es reversible, lo que aporta una ventaja significativa frente a otros métodos de almacenamiento que requieren condiciones más extremas o materiales costosos.




