Clean Hydrogen Partnership ha publicado un informe que muestra los resultados y los principales logros del primer programa de Asistencia para el Desarrollo de Proyectos destinados a los Vallés de Hidrógeno.
El documento se centra en los datos medibles obtenidos durante la fase piloto, destacando el uso de recursos existentes y la optimización de los costes de inversión. Los autores destacan que los indicadores de desempeño, como la producción hora a hora y la disponibilidad de la planta, superaron los umbrales establecidos en el plan inicial. Este enfoque permite a los interesados evaluar la viabilidad técnica y económica antes de escalar a una fase comercial.
La electrólisis alcalina es el proceso mediante el cual se separa el agua en hidrógeno y oxígeno aplicando una corriente continua a través de una solución electrolítica rica en potasio o sodio. En este método, el ánodo y el cátodo están sumergidos en el electrolito y la reacción ocurre a temperaturas entre 60 y 90 °C, lo que permite alcanzar eficiencias energéticas del 60 % al 70 % cuando se combina con fuentes de electricidad estable. La simplicidad del equipo y la robustez de los componentes hacen que esta tecnología sea adecuada para instalaciones a mediana escala donde se requiere una producción constante de hidrógeno de alta pureza.




