Según la Agencia Internacional de Energías Renovables, transportar hidrógeno líquido en barco no tiene ningún sentido desde el punto de vista de la física ni de la economía. Una frase dura, pero bien argumentada por los expertos.

Los expertos alemanes afirman la forma más económica sería mandarlo en forma de amoníaco (NH³), un derivado del hidrógeno.

Los argumentos de los expertos son:

  • es preferible el amoníaco por su densidad energética
  • su tecnología de síntesis está ampliamente probada
  • las cadenas de suministro existentes son más adecuadas

Los defensores del hidrógeno líquido indican que su densidad energética es insuperable frente al resto de alternativas de los combustibles fósiles. Pero desde la consultora Mackenzie, «esta superioridad es irrelevante ya que el hidrógeno líquido debe ser transportado en grandes tanques de metal, por lo que realmente importa es su densidad de energía por volumen.

A presión atmosférica normal, el hidrógeno contiene solo 3kWh de energía por metro cúbico, por lo que debe comprimirse o licuarse para aumentar su densidad de energía, a 1.411 kWh/m³ (a una presión de 700 bares) o 2350kWh/m³ cuando se enfría en líquido a una temperatura templada de menos 253 °C.

Por su parte la densidad volumétrica del amoníaco es un 59% más alta: 3.730 kWh/m³ cuando se almacena en su forma líquida estándar a menos 33,3 °C.

Por lo tanto, si usamos barcos del mismo tamaño y capacidad, sobre el papel se necesitarían más de 3 envíos de hidrógeno líquido (LH² ) para transportar la misma cantidad de energía que 2 envíos de amoníaco.

Se debe considerar la tasa de evaporación a la hora de emprender el transporte de hidrógeno líquido en barco

Según una publicación de la revista Energy Reports, el transporte de 160.000 m³ de hidrógeno líquido desde Qatar a Japón daría como resultado una tasa de evaporación anual del 13,77 %. Esto significa que el 13,77% del peso de su carga se perdería en el transcurso de un año (24 viajes). Por el contrario, una embarcación del mismo tamaño que transporte 160.000 m³ de amoníaco líquido en la misma ruta perdería solo el 0,325 % del peso de su carga por evaporación.

A esto se añade el menor coste de producción del amoníaco. Según el portal Recharge, una carga de 160.000 m³ (un tamaño estándar de buque de GNL) de hidrógeno líquido costaría alrededor de 200 dólares por MWh. Cifra que podemos comparar en un envío de similares características de amoníaco líquido, que costaría menos de 88 dólares el MWh.

Fuente: IRENA