Energía termosolar en Extremadura: la segunda en el ranking de España

«Extremadura tiene el mix energético con mayor porcentaje de generación sin emisiones de dióxido de carbono. El 99,7% de su producción viene de tecnologías libres de emisiones».

Este es un párrafo del informe anual de Red Eléctrica de España. En este informe, también, se detalla que Extremadura está situada en la segunda posición del país en el ranking de la región que más energía termosolar produce y la tercera en fotovoltaica.

Durante el año 2018, Extremadura generó el 37% de la termosolar que produjo el país, un porcentaje que solo superó Andalucía, que alcanzó el 44%. La suma de las dos autonomías equivale a casi el 80% de toda la producción nacional. En cuanto a la fotovoltaica, la clasificación la lidera Castilla La Mancha, que fabrica una quinta parte del total. Le sigue Andalucía (19%), y Extremadura aparece en la tercera posición (13% de lo que se genera en España).

La posición de la comunidad en el ranking baja al analizar los datos de la hidráulica. Es la tercera por potencia y la cuarta por generación. El año pasado aportó el 7% de la producción nacional. Desciende aún más cuando solo se tienen en cuenta las cifras del resto de renovables. En ese lista, la comunidad ocupa el noveno puesto.

Red Eléctrica de España incluye en su anuario una clasificación a partir del dato que agrupa a todas las fuentes de energías limpias, y en ella, Extremadura aparece en el quinto puesto por potencia instalada y en el sexto por producción. Tiene por delante a Castilla y León, Galicia, Andalucía, Castilla La Mancha, Cataluña y Aragón.

Fuente: Red Eléctrica de España

Energía termosolar en Extremadura

La situación de la energía termosolar en Extremadura tiene un argumento poderoso: tres mil horas de sol al año.  A día de hoy hay seis centrales termosolares funcionando, que suman 300 megavatios de potencia.

La primera fue la de Acciona en Alvarado, a la que siguieron otra en esta misma pedanía pacense, las dos de ACS, en Torre de Miguel Sesmero, otra en La Garrovilla y otra de Acciona en Majadas de Tiétar.

Solaben 2 y Solaben 3, las centrales termosolares que la multinacional Abengoa está explotando en Logrosán, en alianza con el grupo japonés Itochu Corporation (aporta el 30 por ciento, y el 70 la española) y con una inversión que alcanzó los 500 millones de euros. Cada una de ellas alcanza la potencia máxima permitida por ley: 50 megavatios. Esta cantidad equivale a la capacidad para abastecer de energía a unos 52.000 hogares entre las dos.

Las inversiones de energía termosolar revitalizan las regiones

Hay que tener en cuenta, además, que llega efectivo a las arcas municipales por varias vías: el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), el canon de la ley del suelo o el Impuesto de Bienes Inmuebles de Naturaleza Especial).

Además de todo esto, se pactó que Abengoa financiara cursos de formació para vecinos del pueblo (pagó uno de guarda de campo y otro de vigilante de seguridad) y que las empresas debían recurrir a la bolsa de empleo municipal a la hora de nutrirse de trabajadores. La prioridad son los del pueblo, y tras ellos, gente de la zona. De hecho, las plantas emplean a vecinos de municipios cercanos, como Guadalupe, Zorita, Cañamero, Obando o Navalvillar de Pela.

Algunos ayuntamientos crearon bolsas de empleo para nutrir de mano de obra a las centrales termosolares. Si Abengoa apostó por Logrosán y no por otro punto del mapa extremeño fue por las horas de sol, desde luego, y porque la negociación con el Ayuntamiento le cuadró.

Isabel Villa entonces alcaldesa de Logrosan, afirmó “Este pueblo estaba muy abandonado, y el dinero nos ha valido para hacer reformas integrales en varios edificios públicos, como el Ayuntamiento, la escuela hogar y la residencia de mayores”.

Antonio Madroñero, concejal de Obras y Equipamiento en el año 2016, afirmó:-“Todas esas obras han hecho que se contrate a gente que estaba en la bolsa municipal de empleo, de diez a quince personas al mes”.

La energía termosolar en Extremadura aprovecha proyectos abandonados

Hay otro factor de peso: la cercanía a Valdecaballeros, la central nuclear que nunca llegó a funcionar. La infraestructura creada resulta muy valiosa para las centrales termosolares, porque permite evacuar electricidad a través de las líneas de alta tensión.

Hasta tal punto es así que entre Abengoa, Acciona y ACS (que tienen centrales cerca) han constituido la empresa ‘Evacuación Valdecaballeros’, para gestionar en común ese servicio.

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